El Día de la Gastronomía Sostenible (Sustainable Gastronomy Day)

 

Este 18 de junio celebramos por primera vez el Día de la Gastronomía Sostenible. El conjunto de platos y usos culinarios propios de un determinado lugar es una expresión más de la diversidad natural y cultural del planeta. Con la celebración de este Día se intentan promover unos hábitos alimenticios —que incluyen la producción, preparación y consumición de alimentos— más respetuosos con el medio ambiente y con las tradiciones locales.

Este tipo de gastronomía puede desempeñar un papel fundamental en el desarrollo sostenible, sobre todo de las comunidades menos favorecidas, ya que promociona el desarrollo agrícola, la seguridad alimentaria, la nutrición, la producción sostenible de alimentos y la conservación de la biodiversidad.

Por otro lado, 2017  fue el Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo y la gastronomía es una parte esencial para acercarnos y conocer otras gentes, entornos y costumbres. Este compromiso con la sostenibilidad se manifiesta en el apoyo a los productores locales.

 

La alimentación y la agricultura en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, incluyendo los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son los nuevos objetivos que sucederán a los Objetivos de Desarrollo del Milenio . Los ODS darán forma a los planes nacionales de desarrollo nacional por los próximos 15 años. Erradicar la pobreza y el hambre, combatir el cambio climático y proteger nuestros recursos naturales, la alimentación y la agricultura están en el centro de la Agenda de 2030.

Cinco  principios

La FAO ha desarrollado un enfoque integrado para la sostenibilidad de la agricultura, la actividad forestal y la pesca.

Esta perspectiva unificada asegura la eficacia de las medidas en el terreno y utiliza el conocimiento basado de la mejor información científica disponible.

Asimismo, se adapta al nivel comunitario y nacional para garantizar su relevancia y aplicabilidad. 

Esta visión unificada de la alimentación y la agricultura debe abordar igualmente los aspectos sociales, económicos y ambientales para garantizar la sostenibilidad. Descuidar una de estas dimensiones compromete el logro de la sostenibilidad de las demás.

 

Los principios que pueden orientar colectivamente el proceso de transición hacia una mayor sostenibilidad son los siguientes:

  • Mejorar la eficacia en el uso de los recursos es crucial para la sostenibilidad de la agricultura

  • La sostenibilidad requiere actividades directas para conservar, proteger y mejorar los recursos naturales

  • Una agricultura que no logra proteger y mejorar los medios de vida rurales y el bienestar social es insostenible

  • Reforzar la resiliencia de las personas, comunidades y ecosistemas es fundamental para una agricultura sostenible

  • Una alimentación y agricultura sostenibles necesitan mecanismos de gobernanza responsables y eficaces.

 

                    Los ministros de Agricultura del G20 expresaron “gran preocupación por el notable alcance de la pérdida y el desperdicio de alimentos” que describían como “un problema global de enorme importancia económica, ambiental y social”. Los ministros animaron a todos los miembros del G20 a reforzar sus esfuerzos para la reducción de pérdidas y desperdicio de alimentos. En el contexto de coherencia política, se animó al Grupo de Trabajo sobre Desarrollo a seguir sus esfuerzos     para desarrollar acciones para reducir las pérdidas y el desperdicio de alimentos como parte de su Plan de Implementación para el marco de seguridad alimentaria y nutricional del G20.

Las pérdidas de alimentos se definen como «la disminución de la cantidad o calidad de los alimentos». En concreto, son los productos agrícolas o pesqueros destinados al consumo humano que finalmente no se consumen y que han sufrido una disminución en la calidad que se refleja en su valor nutricional, económico o inocuidad alimentaria (FAO, 2014).  La medición de pérdidas de alimentos es un componente clave en cualquier intervención para la reducción de las mismas.

Una parte importante de las pérdidas de alimentos es el «desperdicio», es decir, aquellos alimentos seguros y nutritivos inicialmente destinados al consumo humano que son desechados o utilizados de forma alternativa (no alimentaria) a lo largo de las cadenas de suministro alimentario (FAO, 2014). La medición de pérdidas de alimentos es un componente clave en cualquier intervención para la reducción de las mismas.

 

La Iniciativa mundial sobre la reducción de la pérdida y el desperdicio de alimentos coopera con el sector público, el sector privado y la sociedad civil en el desarrollo e implementación de soluciones para prevenir y reducir las PDA mediante:

i) Aumento de la sensibilización;

ii) Colaboración y coordinación de iniciativas mundiales para reducir las pérdidas y el desperdicio de alimentos;

iii) Investigación para el desarrollo de políticas, estrategias y programas para reducir las pérdidas y el desperdicio de alimentos;

iv) Apoyo a programas y proyectos de inversión.